Seguir sin Gabriel
Desde hace ya muchos años la información ha perdido todo límite. Lo ha perdido desde que las redes sociales se han convertido en medios de comunicación improvisados, dónde cualquier persona puede compartir información sin trabas. Y el caso de Gabriel ha sido un ejemplo de ello. La deontología es sólo una palabra reconocida por la RAE, pero cuya aplicación ha desaparecido casi totalmente. Los medios de comunicación saben que las RRSS son una gran competencia por la inmediatez, por la cantidad de contenidos que se vierten. Son contenidos sin verificar, sin filtro, sin medida pero están ahí y se convierten en ciertos sólo por el hecho de existir. La competencia es tan feroz que se ha comenzado a aplicar la teoría de "si no puedes con ellos, únete" y así hemos conseguido llenarnos de sensacionalismo, de morbo y de un tipo de información cada vez más centrada en un público que reclama lo que nunca debería dársele. Ha habido en este caso como en tantos otros periodismo d...