¿Y si dices "no"?

Conozco bien las mil y una emociones que van asociadas al desempleo. La frustración , la caída en picado de la autoestima, los vaivenes emocionales. He aprendido, con tiempo y muchas heridas, a encajar los golpes que recibo cada día en el ring de la búsqueda de un trabajo. Sé, como tú, lo difícil que es volver a la carga cuando te duele hasta el alma de las negativas recibidas, los silencios que dicen más que muchas palabras y la sensación de no saber qué más hacer. Hoy te escribo este post sabiendo que me dirás que no es tan fácil, que hay facturas que pagar, comida que comprar, personas a las que mantener. No me olvido de ello, lo he sufrido como lo estás sufriendo tú y aún así quiero que recapacites conmigo. He hablado en otros momentos de la importancia que tiene el ser consciente de que en una entrevista es necesario conectar con el seleccionador, así como de la posibilidad que el candidato tiene de decidir. El mercado laboral está viviendo un reajuste, una nueva...