Más allá del muro
Esta madrugada se ha estrenado la nueva temporada de Juego de Tronos. Es una serie que, al principio, no me gustaba nada. Dejé de verla casi al empezar y, a pesar de que mucha gente me aseguraba que era estupenda, no terminaba de engancharme. Pero algo pasó un día, no sé qué, y me convertí en una seguidora más de la historia. Hay muchos motivos por los que me gusta. No es una serie fácil , con cientos de personajes, muchas tramas simultáneas y mil enlaces entre ellas, pero araña adeptos nuevos en cada episodio y tiene millones de porqués. Siete familias nobles, un bastardo, un único trono a alcanzar. Tres dragones, gigantes, salvajes, guerra, sexo, traiciones, unos escenarios magistrales (incluida mi tierra en la séptima temporada). Mil y un ingredientes se juntan para hacer de Juego de Tronos una serie de culto. Hoy podría hablarte de la maldad y la bondad de sus personajes, de los siete pecados capitales representados en uno o varios de sus protagonistas o del r...