Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como empleo

Regatear para vender

Imagen
El concepto del regateo es algo que llegó a mi vida muy tarde. No fue hasta que comencé a viajar, que me dí cuenta de que hay lugares en los que regatear y hacerlo bien, justa y honestamente, es un arte en sí. En Londres, mi primer viaje fuera de nuestras fronteras,  el propio vendedor me convenció de regatear  el precio de la chaqueta de la que me había enamorado pero que se me iba de presupuesto. Me sentía extraña, confusa e insegura. Con los años, fui aprendiendo a hacerlo de manera más natural. Fue Estambul donde encontré a los artistas del arte de regatear. Los comerciantes del Gran Bazar no solo lo hacen habitualmente, sino que lo convierten en un juego que atrae a los turistas mucho más que los productos. Entre risas por ambos lados, negociaciones irrisorias y tratos sellados entre promesas de guardar un secreto, que se grita a voces por cada calle, ambas partes ganan. Cuando volví de nuevo a mi ciudad, sin embargo , jamás se me ha ocurrido iniciar el juego ...

Jugando al escondite

Imagen
Recuerdo los veranos en mi pueblo. Una inmensa cuadrilla de todas las edades, la complicidad de la noche, una plaza enorme y el escondite. Podíamos empezar jugando a moros y cristianos, a pillar o a la pelota, pero siempre llegaba la hora del escondite. Corríamos despavoridos mientras empezaba la cuenta y, cuando encontrábamos el lugar perfecto, nos cambiábamos los jerséis y las camisetas para hacer más difícil reconocernos. Podíamos jugar durante horas, empapados en sudor de las carreras por no ser quien se la quedase, dolorida la tripa de las carcajadas. Echo de menos esa época, como se añora lo que se idealiza en la memoria. Añoro la despreocupación y los nervios cuando el reloj apuntaba la hora de volver a casa. Pero la vida es así, crecemos, cambiamos, perdemos momentos y ganamos otros. Ahora veo otros escondites, más absurdos, menos divertidos. Esos que te llevan a observar a otros sin ser visto. Cada día conozco a más personas preocupadas tanto por s...

Fielmente te mata

Imagen
El domingo fue un día señalado. Quizás no para todo el mundo, puede que los resultados no te hayan conquistado, pero  fue una de esas pocas jornadas en las que se nos permite decidir el rumbo de nuestro país, al menos en la pequeña parte de responsabilidad que nos ha sido adjudicada. Hoy no voy a hablar de los resultados porque ya has leído en mil periódicos el color del que se tiñeron las urnas. Has sido espectador en todos los informativos de la última hora de cada votación y ya conoces todo lo que yo podría contarte. Por eso hoy , de lo que voy a hablarte es de la fidelidad. Lo creas o no, el concepto de fidelidad tiene todo que ver con cada una de las elecciones que hacemos en nuestra vida, sean políticas o de otra índole. Ayer descubrimos como un partido al que se daba casi por defenestrado resurgió de la nada, mientras que otros que se las prometían felices tuvieron que conformarse con migajas. Me da igual a quién votases y las siglas que tintan tus p...

Gollem, Galatea, Pigmalión... Y otros nombres ¿del montón?

Imagen
¿Recuerdas tu primer día de trabajo? Los nervios a pleno rendimiento, las pilas puestas y la motivación a tope.  Llegaste dispuesto a dar lo mejor de ti, a trabajar con ganas y a ser el mejor profesional posible. Y ahora, han pasado 3 meses, 2 años o 10 y ¿qué ha ocurrido? ¿Sigue tan elevada tu motivación y tus ganas de dar como cuando empezaste? Para la mayoría de las personas la respuesta es no. No se trata de que el trabajo haya dejado de gustarte, ni de que te hayas cansado de la responsabilidad. Hay muchas personas que, en estos momentos, están buscando empleo. Un porcentaje muy alto están en desempleo, pero hay otras que buscan urgentemente un cambio profesional. ¿Por qué? Los motivos son variados pero hay uno que es el rey: la falta de motivación . En psicología existen tres nombres que tienen mucha relación con esta circunstancia: Pigmalión, Galatea y Gollem . Quizás nunca hayas oído hablar de ellos, pero te afectan. A todos nos llega a ...

¿De profesión? Emprendedor/a

Imagen
Hace ya muchos años tuve una reunión con una persona que me contactó con una idea de negocio. Estaba comenzando a generar su propia empresa y necesitaba ayuda para ciertas áreas, sobre todo en el ámbito de la comunicación. En aquella reunión pasó más de dos horas explicándome su visión de lo que deseaba crear, con una pasión desbordante . Sin embargo, sobre el papel, sólo existía un ordenador y miles de ideas que brotaban en cascada de su mente. Así y todo durante la primera hora, me contagió su entusiasmo, podía creer en la viabilidad de su idea y empecé a apasionarme por el proyecto . Y, de pronto, viró de rumbo. Tenía claro que lo que deseaba crear era una agencia que aglutinase a ciertos comercios y servicios, pero de repente me habló de generar una cadena de restaurantes. Cambió de sendero tan rápido, sin bajar ni un ápice las pulsaciones de su apasionamiento, que me impactó. Le pregunté a qué se debía que quisiera diversificar el negocio sin haber llegad...

Sembrando vientos...

Imagen
Suelo dirigirme en este blog a personas que están en desempleo, a aquellas que necesitan como yo aprender a gestionar las emociones de una vida que, a veces nos queda grande. Hoy sin embargo, te quiero escribir a ti . A vosotros. A esos seres superpoderosos que cuentan con un cargo en una compañía, lo suficientemente elevado para tomar decisiones empresariales. Lo primero que quiero decirte es que te entiendo. El fin último de todo negocio es el de generar beneficios , ganar dinero y aumentar el valor. Pero siempre hay miles de maneras diferentes de hacer lo mismo. Parece que la situación económica comienza a tomar un poco de aire, hay empresas que están en pleno proceso de crecimiento y es en estos instantes en los que aparecen nuevas necesidades. Pero cuando llega la hora de aumentar la plantilla, ¿haces un estudio exhaustivo de tus necesidades? ¿Te paras a examinar cada puesto de trabajo, para otorgarle a las personas contratadas las herramientas para ser más pr...

Mi propósito

Imagen
Despido el 2018. El año se escurre entre nuestros dedos y yo me despido hasta que hayamos saludado al 2019. La llegada de un nuevo año siempre trae consigo propósitos, ideas, valentía que quizás antes no encontrásemos. Pero para mí lo mejor es ese momento en el que le das al pause a tu vida y le dedicas una mirada al lugar donde comenzaste el año que ya se va . Así me hago consciente de lo mucho o poco que ha cambiado mi vida, de los aprendizajes que he cosechado y de aquello que aún debo intentar cambiar. Mirando atrás, encuentro que hace más de un año escribí en este blog sobre el modo de plantearse una entrevista de trabajo. Titulé a aquel post " La cita de tu vida " e intenté dejar de manifiesto la importancia como candidatos de saber venderse, dándole a la otra persona lo que desea de nosotros. Lo escribí estando en un momento vital muy distinto al de ahora. Sin trabajo, de entrevista en entrevista. La maleta cargada de negativas y la autoestima firme gracia...

Síndrome del pavo real

Imagen
Desconozco si existe o no un complejo o síndrome con este nombre. De lo que estoy segura es de que si no existe, debería. Lo veo casi a diario en las redes sociales, en los grupos de amigos, en el trabajo. Lo observo en la vida como una plaga. En casi todas las empresas en las que he estado había, al menos una persona que, haciendo prácticamente nada, siempre parecía que vivía en el estrés más absoluto. Controlaba los tiempos, los momentos para "hacer que hacía" y cubría el expediente sin que nadie se diera cuenta de la farsa. Y, ante la duda de sus superiores, desplegaba su cola cegando, con peloteo, victimismo o artimañas variadas, cualquier intento de juicio. Vivimos en el mundo de la ostentación, de darle valor a lo que brilla, a lo irreal, a lo inalcanzable. Antes éramos valorados por nuestros logros, por nuestro trabajo, por nuestra personalidad. Ahora el valor está en el que nos otorgan por lo que vendemos que hacemos, sea humo o no, por lo que contamos qu...

Déjame contarte II

Imagen
No me avergüenza reconocerlo. Todas aquellas personas que me leéis, que me seguís en redes sociales hace tiempo, lo sabéis. Nunca lo he ocultado, al contrario, siempre le he dado visibilidad a mi situación laboral. Me siento orgullosa de haber pasado por el desempleo y de gritarlo a los cuatro vientos. Porque esa etapa de mi vida, aunque dura y frustrante, me ha hecho más fuerte, me ha forzado a desarrollar nuevos aprendizajes y me ha preparado para cualquier cosa que uno o miles de recodos del camino me tengan preparado. Por eso, cuándo te escribo, cuándo te cuento, cuándo te aconsejo , no lo hago únicamente como profesional. Lo hago como compañera de desdichas, como un alma más que sabe lo que es desesperarse cuando todas las puertas se cierran . Tú no me creerás, porque ya lo dice el refrán: "nadie escarmienta en cabeza ajena", pero eres el único motivo por el que continúo escribiendo. Creo que aún puedo ayudar, que puedo aportarte mi visión que está b...

Mediocridad empresarial

Imagen
Supongo que en vuestro día a día, igual que en el mío, hay muchas personas que se sienten felices, realizadas y motivadas en sus empleos; pero también hay otro porcentaje que no lo está. Profesionales que han perdido toda ilusión y que se dedican a acudir al puesto de trabajo, cumplir su horario e irse a casa. Pasan un día tras otro asentados en la mediocridad, sin querer cambiar, atenazados por el miedo a lo desconocido. Pensando en ello, recordé que hace muchos años había oído hablar del  Síndrome de Solomon.  Quizás lo conozcas o tal vez nunca hayas oído hablar de él, pero afecta a muchas personas en muchas áreas de sus vidas. Básicamente este síndrome hace referencia a la tendencia humana a mantenerse dentro de los límites establecidos por el grueso social, intentando ser aceptados a expensas de su propio criterio. Cabe destacar que no se trata de un trastorno si no que estamos hablando de  algo que afecta en mayor o menor medida a todos los seres humanos, q...

Déjame contarte I

Imagen
Soy afortunada. Siempre lo he sido. He tenido la gran suerte de pasar por momentos tremendamente duros en mi vida para aprender desde bien pequeña que tengo la fuerza para salir de todo. He contado con personas mágicas a mi alrededor que me han dado, no su mano, si no su esencia entera, y me han permitido regalarles la mía para crear juntas algo nuevo y mejor. He pasado meses en desempleo, luchando por salir de ese estado, en una guerra salvaje contra mí misma, tratando de mantener la autoestima alta y no decaer ante la situación. Ahora, mi vida no es de color de rosa, pero vuelvo a tener suerte. La fortuna de estar al otro lado de la mesa, la de pasar de ser la entrevistada a ser quién entrevista, quién selecciona, quién decide. Podría haber comenzado esta nueva etapa tirando la mochila que llevaba sobre mis hombros llena de miles de negativas, de cientos de sensaciones y de un sinfín de aprendizajes. Pero no. Decidí que cada vez que me sentase delante de otra persona a e...